Autores: Alan Israel Cruz Bernabe, Alberto Jaret Mejía Meza, Monserrat Bracho Velasco, Iván Ignacio Mejía, Marco Antonio Vargas Hernández, Noemí Cárdenas Rodríguez.
El cáncer sigue siendo uno de los mayores desafíos a nivel mundial en la medicina moderna. Pese los avances en tratamientos como la quimioterapia, la radioterapia y la inmunoterapia, el riesgo de que se vuelva a presentar sigue siendo alto en muchos pacientes. Sin embargo; en la búsqueda de tratamientos con mayor eficiencia contra el cáncer, la inmunoterapia ha demostrado ser una de las estrategias más prometedoras.
Un reciente estudio publicado en Nature ha propuesto una nueva metodología para el tratamiento: vacunas personalizadas contra el cáncer. Estas vacunas, están diseñadas específica y personalmente para cada paciente; las cuales demuestran una capacidad impresionante para prevenir la reaparición del carcinoma de células renales (CCR).
Las vacunas personalizadas contra el cáncer han surgido como una alternativa innovadora. Este tipo de tratamiento innovador, su principio es sencillo pero revolucionario, se basa en la activación del sistema inmunológico para reconocer y atacar células cancerosas de forma específica y secuencial, ofreciendo una alternativa prometedora para pacientes con tumores de alto riesgo sin afectar a las células sanas.
¿Cómo funciona este nuevo tratamiento basado en vacunas?
A diferencia de las vacunas convencionales, que protegen contra infecciones virales al generar memoria en el sistema inmune para reconocer patógenos específicos; estas nuevas vacunas contra el cáncer, están diseñadas para activar la respuesta inmune contra proteínas únicas presentes en las células tumorales.
Cada cáncer es genéticamente distinto e incluso dentro de un mismo tipo de tumor, lo que hace que los tratamientos generales no siempre sean tan eficaces. Por tal motivo, los investigadores realizan una identificación de neoantígenos; proteínas anómalas generadas por mutaciones en las células cancerosas que se encuentran ausentes en las células sanas.
El proceso de fabricación de las vacunas es altamente personalizado:
El proceso comienza con el análisis genético del tumor del paciente, esto permite identificar mutaciones específicas que dan lugar a neoantígenos, proteínas anormales exclusivas de las células cancerosas,
VHL regula los niveles del factor inducible por hipoxia (HIF), impidiendo el crecimiento descontrolado de células. Su mutación puede provocar señales falsas de hipoxia, promoviendo tumores, especialmente en el carcinoma de células renales.
PBRM1 es clave en la remodelación de la cromatina y la regulación del ADN. Su mutación altera la activación de genes, favoreciendo el crecimiento celular descontrolado y el desarrollo del cáncer renal.
BAP1 participa en la reparación del ADN y el control del ciclo celular. Su alteración impide la corrección de errores genéticos, aumentando el riesgo de cáncer renal y otros tumores agresivos.
Con las proteínas anteriormente citadas, se diseña una vacuna que contiene fragmentos de estos neoantígenos para estimular la producción de células T, las principales responsables de la respuesta inmune contra los tumores.
Este enfoque permite atacar específicamente las células cancerosas sin dañar las células sanas, reduciendo de manera significativa los efectos secundarios en comparación con tratamientos convencionales.
Un estudio con resultados prometedores
El ensayo clínico publicado en Nature por el Instituto del Cáncer Dana-Farber, Boston, MA, EE.UU y por la Escuela de Medicina de Harvard , Boston, MA, EE.UU., probó dicha estrategia en 9 pacientes con carcinoma de células renales de alto riesgo que habían sido sometidos a cirugía para extirpar sus tumores. Estos pacientes recibieron la vacuna personalizada basada en los neoantígenos de sus propios tumores, siendo monitoreados durante más de 40 meses.
Los resultados fueron sorprendentes:
Ningún paciente presentó recurrencia del cáncer después del tratamiento.
Respuesta inmunológica con mayor especificidad, con células T capaces de identificar y atacar las células cancerosas.
No se registraron efectos adversos graves.
Estos hallazgos son particularmente significativos, ya que el carcinoma de células renales tiene una baja carga en mutaciones. Los tumores con pocas mutaciones presentan mayores dificultades para ser detectados y atacados por el sistema inmunológico.
Estos resultados refuerzan la idea de que la personalización del tratamiento podría ser la clave para mejorar la supervivencia de los pacientes oncológicos. Sin embargo, este estudio demuestra que incluso en estos casos, una vacuna bien diseñada puede inducir una respuesta inmune eficaz.
Un nuevo paradigma en la lucha contra el cáncer
El éxito de esta vacuna genera nuevas posibilidades para la inmunoterapia del cáncer. Anteriormente, los tratamientos basados en el sistema inmune han mostrado mejores resultados en tumores con altas tasas de mutación. Este estudio sugiere que las vacunas personalizadas, podrían funcionar en tumores con menor carga mutacional, ampliando su aplicación a diferentes tipos de cáncer.
Por tal motivo, este nuevo régimen terapéutico, plantea nuevas oportunidades para la combinación de terapias. Estas vacunas podrían administrarse junto con inhibidores de puntos de control inmunológica, aumentando la capacidad del sistema inmune para contraatacar el cáncer.
La seguridad de la vacuna.
A diferencia de otros tratamientos que pueden causar efectos secundarios severos debido a la toxicidad en células sanas; este enfoque se basa en un ataque altamente específico, minimizando los riesgos para el paciente.
¿Qué sigue para este nuevo enfoque terapéutico?
Pese a los resultados positivos, este estudio tuvo una muestra pequeña de pacientes, por lo que será necesario realizar ensayos clínicos más amplios para confirmar su eficacia. Los investigadores planean:
Probar la vacuna en un número mayor de pacientes para validar sus efectos.
Explorar su aplicación en otros tipos de cáncer.
Optimizar la combinación con otras inmunoterapias.
Si estos estudios confirman los hallazgos iniciales, las vacunas personalizadas podrían convertirse en una herramienta fundamental para el tratamiento del cáncer, no solo como terapia, sino también como un método preventivo para evitar recaídas tras la cirugía.
Oncología personalizada
Las vacunas personalizadas contra el cáncer representan un paso más en la transición hacia la medicina de precisión , un enfoque en el que los tratamientos se adaptan a las características genéticas de cada paciente en lugar de aplicar terapias estándar para todos.
Si estos avances continúan progresando, podríamos estar ante una nueva era en la lucha contra el cáncer , en la que cada paciente reciba un tratamiento diseñado específicamente para su enfermedad, maximizando las probabilidades de éxito y reduciendo los efectos secundarios.
Por ahora, la investigación sigue en marcha, pero lo que es seguro es que las PCV han demostrado un enorme potencial para cambiar el paradigma del tratamiento del cáncer . Con más estudios y ensayos clínicos en camino, estas vacunas podrían convertirse en una herramienta clave para mejorar la calidad de vida y la supervivencia de millas de pacientes en el futuro.
Fuente: Braun et al., Nature , 2025.
Braun, DA, Moranzoni, G., Chea, V., McGregor, BA, Blass, E., Tu, CR, Vanasse, AP, Forman, C., Forman, J., Afeyan, AB, Schindler, NR, Liu, Y., Li, S., Southard, J., Chang, SL, Hirsch, MS, LeBoeuf, NR, Olive, O., Mehndiratta, A., … y Choueiri, TK (2025). Una vacuna neoantigénica genera inmunidad antitumoral en el carcinoma de células renales. Nature . https://doi.org/10.1038/s41586-024-08507-5